lunes, 11 de mayo de 2009

EL PROYECTO VARELA, CAMINANDO HACIA LOS CAMBIOS



El Proyecto Varela está vivo y sigue siendo la demanda de los cambios que todos quieren, ahora, más que nunca. No conmemoramos, sino celebramos ese primer paso de liberación que a nombre de todo el pueblo, han dado decenas de miles de cubanos. Hace siete años, el 10 de Mayo de 2002, presentamos en las oficinas de la Asamblea Nacional del Poder Popular, por primera vez, la petición de Referendo del Proyecto Varela con los datos y firmas de 11020 ciudadanos. Después lo han firmado muchos mas, pero ahora, hoy mismo, lo están firmando otros ciudadanos en toda Cuba, porque todavía el gobierno sigue negando los derechos fundamentales a los cubanos.

Decenas de gestores de esta iniciativa, que se apoya en la Constitución vigente, fueron sometidos a juicios sumarios y falsos y sentenciados a altas condenas. Aún están en prisión estos gestores del Proyecto Varela y otros cubanos, sólo por defender pacíficamente la palabra libre y la libertad y los derechos de los cubanos. Con ellos, “Los Prisioneros de la Primavera de Cuba” el gobierno mantiene prisionera la libertad de todos los cubanos.

Toda la propaganda, la opresión en cada aspecto de la vida, la mentira sostenida por el miedo, la arrogancia de los que tienen poder sobre el pueblo, van dirigidas a sembrar el desaliento, a inmovilizar las voluntades y a matar la esperanza, para que todos concluyan que no hay nada que hacer y sigan viviendo como no quieren vivir.

Con su transparencia el Proyecto Varela ilumina, para nuestro pueblo, el futuro que el poder totalitario se empeña en cerrarle. El Diálogo que realizamos ahora muchos luchadores por la democracia, demuestra que si hay camino pacífico para los cambios y que si hay un futuro mejor.

Mientras que el Proyecto Varela sigue llegando, mano a mano, a los cubanos, los cuerpos represivos y sus aliados, los sembradores de mentiras e intrigas, tratan de atemorizar y desorientar a los ciudadanos para que permanezcan paralizados. La Seguridad del Estado, en días recientes ha amenazado con el encarcelamiento a varios gestores del Proyecto Varela. Durante años las maniobras de los cuerpos represivos, los órganos políticos y medios de difusión que responden al poder totalitario, han tratado y tratan, de liquidar el Proyecto Varela. No importa con que identidad se presenten los atacantes, coinciden en tratar de destruir el Proyecto Varela porque este no puede ser adulterado, porque va directamente a la esencia del problema con la solución radical y pacifica que no acepta engaños ni mediatizaciones. El Proyecto Varela apela directamente al pueblo y pide que se le de la voz para que decida democráticamente sobre los cambios.

En estos cincuenta años en Cuba ha pasado todo y el pueblo lo ha visto todo. Todo menos la libertad. Y todavía el gobierno sigue comprimiendo al pueblo y justificando la falta de derechos, con argumentos que nadie cree. Nosotros no estamos inventando la necesidad y el deseo de cambios que tienen los cubanos. Todos saben que los cubanos si quieren cambios y que los cambios solo serán justos y verdaderos si en la ley y en la práctica se garantiza el ejercicio de los derechos. Ese es también, camino de la reconciliación que quieren la mayoría de los cubanos. Cambios significa derechos.

Derechos para que nadie tenga que callar lo que piensa, ni decir lo que no quiere decir. Derechos para viajar libremente, para soñar, para que ganarse el pan de cada día no sea un delito. Derecho a vivir sin miedo. Derechos para que cada cubano y cada familia puedan tener su propio proyecto de vida. Derechos para que los jóvenes sean dueños de su vida y de su tiempo. Derechos para una vida libre y digna, mas justa, más humana y fraterna.

Esos cambios son los que merece el pueblo de Cuba y son los que pide el Proyecto Varela. Por eso renace, esta vez para lograr la victoria del pueblo, que será la victoria de todos. Algunos lo quieren matar, pero los cubanos que lo conocen lo apoyan y eso es lo que le da vida y lo que a su vez revive la esperanza. Esa esperanza está en la propia determinación de conquistar nuestros derechos.

El Proyecto Varela se alza diciendo a cada cubano: Ten fe, anímate, hay algo que si puedes hacer y es, actuar con la libertad que Dios te dio y que nadie puede quitarte y demandar los derechos para ti y para todos los cubanos. Eso es liberación.

Oswaldo José Payá Sardiñas,
Coordinador del Movimiento Cristiano Liberación
La Habana, 9 de Mayo de 2009
Fotos tomadas por Ernesto Lozano a Oswaldo Payá en la Habana Cuba

lunes, 4 de mayo de 2009

Una sardinita pa’l tiburón

Una sardinita pa’l tiburón
Rubén Cortés

Las reflexiones que escribe Fidel Castro son buenas porque el líder comunista es absolutamente sincero y adelanta en ellas sus decisiones como, por ejemplo, la respuesta que dará a la orden del presidente Barak Obama de poner fin a las restricciones a viajes de familiares y envíos de remesas por parte de un millón y medió de exiliados cubanos.
Adelantándose al decreto de la Casa Blanca de este lunes, Fidel Castro escribió hace una semana lo que será su moneda de cambio al gesto de Obama: “No tememos dialogar con Estados Unidos. No necesitamos tampoco la confrontación para existir, como piensan algunos tontos”.
“Dialogar”, eso: una oferta de pláticas francos, sin prejuicios ni presiones, honesto, verdaderas, cordiales, naturales, honradas, limpias, veraces, serias, abiertas, claras….De hecho, hasta adelantó los temas:
–Narcotráfico
–Emigración ilegal
–Lucha contra el terrorismo
Fidel Castro dará sólo eso porque, por encima de todo, no considera que debe dar nada de lo que espera casi todo el mundo en reciprocidad a la flexibilidad de Estados Unidos: libertades individuales, de mercado, de circulación de personas y de mercancías.
El secretario del Partido Comunista Cubano no cree que en Estados Unidos esté viviendo un millón y medio de cubanos porque escapó del sistema comunista que él les impuso hace medio siglo, sino porque fue Estados Unidos quien los alentó a irse. Así que la culpa es de ellos y de Estadios Unidos.
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De por Fidel Castro no queda, pues se los advirtió en la muy temprana fecha del 27 de marzo de 1960:
“Es muy serio no poder disfrutar nunca más de este pueblo, de esta compañía, de las bellezas de nuestra patria, de nuestras playas, de nuestros campos, de nuestra música; pero sobre todo, de este despertar, de esta alegría de vivir este minuto singular de nuestra historia; ya es de verdad bastante castigo haber renunciado a eso para siempre”.
Fidel Castro está convencido de que los cubanos, aunque no hubiesen nacido todavía, resolvieron el primero de enero de 1959 regirse para toda la vida por un sistema de gobierno de ordeno y mando. De manera que los individuos y los países que estén en contra de ello son, los primeros, gusanos; y los segundos, intervencionistas.
Así que la retórica oficialista cubana continuará como si no hubiese pasado nada, pues guarda su mejor carta: el embargo que impuso Washington a La Habana hace 45 años, el cual –Fidel Castro lo sabe– es imposible de desmantelar porque no depende de una orden presidencial, sino del Congreso.
De todos modos, lo cierto es que Obama no levantó las restricciones con una perspectiva unilateral y ha colocado a la isla en la necesidad de responderle con una actitud que también contribuya a la distensión bilateral.
Pero el gesto cubano ya fue adelantado por Fidel Castro hace una semana: dialogar sobre narcotráfico, emigración ilegal y lucha contra el terrorismo.
Una sardinita pa´l tiburón.
Foto de Rubén Cortés por Ernesto Lozano

“Cuba no necesita limosnas”

Respuesta rápida: “Cuba no necesita limosnas”
Rubén Cortés

“Cuba no necesita limosnas”. Ha sido la expedita respuesta de Fidel Castro a la decisión de Barack Obama de poner fin a las restricciones a viajes de familiares y envíos de remesas por parte de un millón y medio de exiliados cubanos que, antes de esta medida, ya mandaban mil millones de dólares, que representan una de las tres principales fuentes de ingresos para la isla.
En su reflexión sobre el anuncio de la Casa Blanca, el líder cubano aplaude el gesto, pero aclara que “Cuba ha resistido y resistirá”, y “no extenderá jamás sus manos pidiendo limosna”.
Y muestra inmediatamente su carta mejor: “Del bloqueo, que es la más cruel de las medidas, no se dijo una palabra. Así se le llama piadosamente a lo que constituye una medida genocida. El daño no se mide sólo por sus efectos económicos. Constantemente cuesta vidas humanas y ocasiona sufrimientos dolorosos a nuestros ciudadanos”.
Pero el embargo -vigente desde que lo impuso el presidente John F. Kennedy en febrero de 1962, en respuesta a la alineación política y económica de Cuba con la entonces Unión Soviética— es imposible de eliminar porque depende de una votación en el Congreso, para la cual no hay ni existirán las condiciones más elementales.
Entonces seguirá siendo el dedo en el renglón del sistema cubano en su contencioso con Estados Unidos, aún cuando el propio Fidel Castro asegura que “no necesitamos tampoco la confrontación para existir, como piensan algunos tontos”.
De modo que si Obama esperaba moneda de cambio, ya Fidel Castro se la dio hace una semana: dialogar sobre narcotráfico, emigración ilegal y lucha contra el terrorismo.
Cuba pensará siempre que no debe nada más a cambio porque es víctima del bloqueo y porque está en su derecho absoluto de implementar en sus mil kilómetros cuadrados de extensión y con sus casi 12 millones de habitantes un sistema de gobierno particular, basado en el liderazgo de un solo partido político.
Estados Unidos puede permitir que vayan a la isla, sin condiciones, un millón y medio de cubanos que vive en ese país y que, además, actualicen las arcas del gobierno cubano; sin embargo, éste considera correcto obligar a esos visitantes a exigirles un riguroso permiso de viaje, así como, decidir si sus casi 12 millones de gobernados pueden salir y entrar.
De modo que, luego de toda esta alharaca por las medidas de Obama a favor de la isla, el presidente estadounidense se verá obligado a hacer lo mismo que todos sus antecesores: meter el tema cubano en el congelador en espera de unos tiempos mejores para sacarlo de ahí… Unos “tiempos mejores” que sólo verán los hijos de los hijos de los hijos de los cubanos actuales.
Por ahora, las posibilidades se centran en algo que lo dice mejor una canción de Serrat:
En propiciar un ambiente de franca distensión
que les permita hallar un marco previo
que garantice unas premisas mínimas
que faciliten crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz
donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz.
Sí, chico: hablar, echar una trova, soltar un teque, armar un mitin, meter una muela, dar palique, darle a la lengua, conversar, hacer conferencias, propiciar encuentros.
Al fin que eso gusta cantidá. Y no cuesta ná.
Foto de Rubén Cortés por Ernesto Lozano
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Será a la manera de Fidel Castro

Será a la manera de Fidel Castro
Rubén Cortés

Uno de los problemas con los que ha tenido que lidiar Fidel Castro, a lo largo de su extensa vida, es que siempre ha estado tan adelantado a sus compañeros de luchas, tanto en el pensamiento como en la acción, que por lo general se ha visto obligado a tomar decisiones en solitario.
Ahora ha debido abandonar el hospital para dirigir las aceleradas negociaciones bilaterales a las que está forzando a Cuba la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca, desde donde es inminente que proceda un gesto unilateral que elimine todas las restricciones a los viajes de un millón y medio de cubanoamericanos y a las remesas que pueden enviar a la isla.
Es notorio que Fidel Castro se puso al mando para mover las piezas de un ajedrez para el que evidentemente no se encuentran bien preparados algunos revolucionarios de la primera hora, como lo demuestran unas declaraciones de Armando Hart, un personaje histórico del sistema cubano.
“Si (Obama) cumple su promesa (de aliviar el embargo), nacerá una nueva etapa en el combate ideológico entre la revolución cubana y el imperialismo. En ella (…) será necesario el diseño de una nueva concepción teórica y propagandística acerca de nuestras ideas y su origen”, considero Hart, quien fue durante muchos años ministro de Cultura.
Y añadió: ”Una amplia migración con distintos objetivos puede venírsenos encima y para ello debemos prepararnos culturalmente”.
Sin embargo, uno de los preceptos de Fidel Castro como político es justamente evitar que el adversario sepa cómo está pensando él. De manera que el lunes se adelantó a los acontecimientos dejando claro que no le inquieta un posible fin de las tensiones con Washington.
“No tememos dialogar con Estados Unidos. No necesitamos tampoco la confrontación para existir, como piensan algunos tontos. Existimos precisamente porque creemos en nuestras ideas y nunca hemos temido dialogar con el adversario”.
Lo más seguro es que Hart tenga razón, pues se trata del teórico más lúcido entre los dirigentes de la revolución cubana y posee un punto de observación privilegiado para estar consciente de que, a pesar de 50 años de adoctrinamiento comunista férreo, existen en la sociedad cubana profundas grietas ideológicas.
Diversos estudios calculan que el primer año del levantamiento de la prohibición podría viajar a Cuba un millón de turistas norteamericanos, y hasta tres millones anuales en los años siguientes.
Es por eso que Hart admite que ”una amplia migración con distintos objetivos puede venírsenos encima”.
Fidel Castro también lo debe de saber, pero es más luchador que teórico. Y allí donde esté, él estará para ganar. De manera que ya está ideando la forma de no perder y, por lo pronto, se adelantó a sus adversarios al plantear un posible temario para las futuras conversaciones:
-Colaboración en la lucha contra el narcotráfico
-Cooperación en materia de emigración ilegal
-Lucha contra el terrorismo
Quiere decir que si la aproximación Cuba-estados Unidos va a ser indetenible, pues entonces las cosas de harán a su modo.
O sea, el mismo Fidel Castro de siempre.
Foto de Rubén Cortés por Ernesto Lozano

viernes, 1 de mayo de 2009

Estos Hombres de Paja

Estos hombres de paja
Rubén Cortés

El cubanoamericano Mario Díaz-Balart, congresista republicano de Estados Unidos, y el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, son políticamente diferentes: Díaz-Balart es extremista de derechas y Ortega es reaccionario de izquierdas.

Pero en realidad son iguales porque se comportan de la misma manera, mostrándose en sus declaraciones públicas como políticos remendones y encapotados zorros de cancillería. Y porque, en política, los extremos se tocan.

Díaz-Balart ha declarado durante una entrevista de televisión en el pueblito de Naples, que los cubanos que no viven en Cuba y envían dinero a sus familiares son iguales a quienes colaboraron con el dictador Adolfo Hitler durante la Alemania del tercer Reich.

El primer indicio que revelan sus palabras es que en Florida cualquier comemierda puede ganar un puesto de representación popular.

Hay en la política estadounidense una especie de undécimo mandamiento que dicta que “nunca compares a nadie con Hitler, nunca llames a nadie nazi”. Sin embargo, este congresista parece no tener idea de que exista ese mandamiento, al lanzar ataques personales directos contra sus propios votantes.

Activistas cubanoamericanos de Florida, como Francisco Pepe Hernández, Marcelino Miyares, Carlos Saladrigas, Arturo López-Levy, Patrick Hidalgo, Gladisley Sánchez, Manny Hidalgo, Neli Santamarina, Mario Egozi y Rolando J. Behar rechazan tajantemente la caracterización fascista de quienes envían ayuda humanitaria a sus padres, hijos, familiares y amigos de la Isla.

En una carta pública, consideran que “si acaso, estas personas se acercan más a los hombres y mujeres generosos que en todo el mundo compartieron la enorme carga de ayudar a las fuerzas aliadas y prestaron ayuda humanitaria a los judíos perseguidos durante la Segunda Guerra Mundial”.

Lo curioso es que Díaz-Balart tiene familia en Cuba. Su padre, el senador republicano Lincoln Díaz-Balart, es hermano de Mirta, la madre de Fidelito, el primer hijo de Fidel Castro Ruz. Así que ha llamado nazi a su propia tía abuela, quien mantiene una estrecha relación con su hijo y con sus nietos.

De su lado, el presidente constitucional de Nicaragua ha declarado en una entrevista que “el pluripartidismo no es más que una manera de desintegrar a la nación, porque los partidos políticos propician la división de los pueblos”.

Sin embargo, Ortega pudo regresar al poder en su país gracias, justamente, al sistema democrático que siguió a la dictadura que él encabezó durante una década, tras haber tomado la presidencia por la vía de una revolución comunista.

Es el mismo Daniel Ortega a cuya hijastra, Zoilamérica Narváez, el sistema democrático le ha permitido revelar en un juicio crudos detalles sobre los supuestos abusos sexuales a los que la habría sometido el propio Ortega a lo largo de 19 años.



Zoilamérica, una socióloga de 35 años, afirma que Ortega “me violó cuando tenía 15 años, en mi cuarto, donde me arrojó sobre la alfombra, después de lo cual me manoseó y me penetró con movimientos bruscos que me hicieron sentir mucho dolor”.


Pues nada, que hombres como Díaz-Balart y Ortega siempre tienen oscuros trasfondos familiares: algo han hecho de adultos o algo les hicieron de niños.

Como escribió Jean Paul-Sartre en Las palabras:

“Todo hombre posee su lugar natural; ni el orgullo ni la valía fijan su altura: lo decide la infancia”.

domingo, 26 de abril de 2009

Angel de Fana responde a los que enviaron carta al Presidente Obama

Respuesta a la carta que algunos enviaron al Presidente Obama

El que hace esta nota, Angel De Fana, director de Plantados, lleva muchísimos años, quizás más de los que muchos activistas actuales llevan en la oposición, tratando de que el gobierno de Estados Unidos autorice que parte del dinero destinado por ese gobierno para promover la democracia en Cuba, pueda ser enviado dentro de Cuba a los opositores, a los periodistas independientes, etc. Héctor Palacios y muchos otros opositores saben perfectamente que el gobierno de Estados Unidos no ha permitido que ese dinero llegue a Cuba.

Yo también hubiese suscrito la carta enviada al Presidente Obama el 9 de abril del presente año, si su redacción utilizara argumentos válidos y apropiados, en vez de poner en duda la integridad de algunas organizaciones del exilio que reciben apoyo económico del gobierno de Estados Unidos para el programa de promoción de la democracia en nuestro país.

Estimo que es de muy mala intención por parte de quienes redactaron y firmaron esa carta, conociendo como funciona el programa del gobierno de Estados Unidos, haber escrito al Presidente Obama: "Resulta escandaloso y fraudulento que la mayor parte de dichos recursos, que provienen de contribuyentes norteamericanos, salvo honrosas excepciones, se ha gastado o malgastado de manera caprichosa e irresponsable....".

Esas líneas cuestionan la integridad y honradez de quienes en el exilio (y antes lo hicimos en Cuba) hemos dedicado, y seguiremos dedicando, gran parte de nuestra vida en la lucha por la libertad de todos los cubanos. Y lo hemos hecho, y lo seguiremos haciendo, sacrificando nuestra economía personal y la de nuestros familiares, a pesar de la mala opinión que algunos opositores puedan tener de nosotros, y a pesar de las maniobras de agentes de la Seguridad del Estado para tratar de desacreditar a la oposición democrática, de dentro y fuera del país.

Es mi opinión que si quienes redactaron y firmaron esa carta querían señalar que alguna institución o persona había realizado una acción “escandalosa y fraudulenta” con los fondos recibidos, y tenían prueba de ello, debían mencionarla por sus nombres y apellidos. No obstante, ojalá que el actual gobierno, del Presidente Obama, autorice que se envíe directamente a los opositores y activistas dentro de Cuba, todo o la mayor parte del dinero asignado a ese programa.

Las organizaciones que reciben el dinero del gobierno de Estados Unidos dentro del programa para promover la democracia en Cuba, cumplen con lo que establece ese programa. Cuando ocurre una irregularidad, que ha sido en muy pocas ocasiones, la ley les pasa la cuenta. Este es un país donde la ley predomina. Aquí constantemente los auditores de distintas agencias del gobierno se pasan varias semanas al año investigando, revisando papeles, libros y programas computarizados, buscando irregularidades en cada una de las instituciones que reciben dinero del gobierno para el programa de promover la democracia en Cuba. Aquí cada actividad, cada operación, tiene que estar avalada por su correspondiente documentación, de acuerdo a parámetros establecidos por la ley.

Repito, ojalá que el actual gobierno de Estados Unidos autorice el envío de dinero a los opositores, lo cual es nuestro deseo y por lo cual hemos venido haciendo gestiones desde hace mucho tiempo. Quizás, por el contrario, también le haga caso a otro párrafo de la carta, que expresa: “Si el gobierno de los EE.UU. no puede garantizar, en lo adelante, que la ayuda para la promoción de la democracia en Cuba llegue realmente, de manera prioritaria, al principal escenario, es decir, al interior de nuestro país, entonces será mejor retirar esos fondos y emplearlos en otros objetivos”.

En ese caso, el gobierno del Presidente Obama también estaría haciendo caso a los deseos de la dictadura castrista, por lo que ha venido trabajando desde que se inició el programa para la promoción de la democracia en Cuba, utilizando a sus agentes internos y externos, para que se elimine. Porque ese programa permite que se apoye la divulgación de denuncias e informaciones que envían los periodistas independientes; que se lleven a Ginebra y otros foros internacionales las violaciones a los derechos humanos del pueblo cubano; que se organicen eventos internacionales para apoyar a la oposición interna; que se editen libros y otros documentos (entre ellos algunos de presos políticos y opositores que residen en Cuba) que luego se utilizan en las bibliotecas independientes, que se envíen medicamentos y algunos alimentos a compatriotas dentro de la Isla; que se envíen radios y otros medios de comunicación y de apoyo a la labor de los activistas, entre otras muchas cosas, que benefician la lucha por la libertad de Cuba y, en nuestro caso particular, permite la estructura logística para obtener unos $300,000 al año, de contribuciones privadas, de empresarios y trabajadores exiliados cubanos, algunos de los cuales son personas retiradas que envían, cuando pueden, cinco o diez dólares, para que se los hagamos llegar a los familiares de los presos políticos y a algunos opositores democráticos.

Los que dirigimos y trabajamos en nuestra oficina tenemos nombre y apellidos, y nuestra institución no se llama “honrosas excepciones”, que eso es muy vago, que no determina a quienes se refiere. Nuestra organización se llama Plantados hasta la Libertad y la Democracia en Cuba, y tiene cuatro directores que entre ellos cumplieron, plantados, cien años de prisión… cuando nadie escuchaba, ni había, como ahora, programas que permitieran que los familiares de los presos políticos y los luchadores recibieran apoyo económico ni de ningún tipo.

Miami, 20 de abril de 2009
http://www.netforcuba.org

lunes, 20 de abril de 2009

Carta de Oswaldo Payá a la 5º Cumbre de las América

PARA EL NUEVO MUNDO, UNA NUEVA ESPERANZA

No vamos a decir “somos la voz de Cuba” sino, “dad al pueblo lo que es del pueblo, su propia voz y su libertad”. Ese es el espíritu del Dialogo 2009 en el que ahora están participando muchos cubanos luchadores pacíficos por la democracia y cuyos resultados serán proclamados en breve.

No hay secreto: Los cubanos queremos la paz, la reconciliación entre todos nosotros y la amistad con todos los pueblos. Queremos construir una sociedad cada vez mas justa y mas humana, queremos los derechos, todos los derechos, queremos la libertad.

Nadie que sea honesto debe hablar de Cuba ni por Cuba si antes no tiene el valor de reclamar el respeto de los derechos de los cubanos y la liberación de los que están en prisión cruel en nuestra Patria por defender pacíficamente los derechos humanos.

Esos prisioneros políticos cubanos, deben ser liberados incondicional e inmediatamente, porque están en prisión solamente por escribir y divulgar sus opiniones, por denunciar violaciones a los derechos de los cubanos y por promover un Referéndum sobre el Proyecto Varela para iniciar los cambios pacíficos hacia la democracia.

Nunca hemos pedido ni queremos el aislamiento y la exclusión de nuestro país, pero la mayoría de los gobiernos de Latinoamérica y del Caribe, si excluyen al pueblo cubano. Estos han optado por una relación con el gobierno cubano que incluye la complacencia y el silencio total sobre la ausencia de derechos civiles y políticos en Cuba. La proclamada integración, sólo será verdadera si es realizada entre pueblos libres y es falsa y sin porvenir si no es resultado del ejercicio de la libertad y los derechos de los ciudadanos de este continente. No es verdad que exista respeto por la autodeterminación del pueblo cubano cuando todos saben y callan la realidad de que el pueblo cubano no puede determinar libremente, ni elegir, ni expresarse, porque se niegan estos y otros derechos a sus ciudadanos.

Estos gobiernos usan, para sus intereses políticos, una falsa imagen de la realidad cubana, que ha sido deformada y suplantada por la máscara que le ha impuesto a nuestra sociedad la cultura del miedo. Se benefician de los cubanos que trabajan en sus países haciendo el bien con amor y buena fe, pero humillados, ya que todos saben que no son libres en Cuba, ni en los países donde sirven.

En todo este continente, aplauden y disfrutan las proezas de nuestros peloteros, sin duda los mejores del mundo, y de otros deportistas. Pero los espectadores no quieren reconocer que estos deportistas son como gladiadores, glorificados en las arenas del estadium, pero llegan vigilados y en jaulas y después vuelven a las jaulas, porque son héroes, pero no son libres.

Queremos que el mundo se abra Cuba empezando por todos los pueblos y gobiernos de América y que Cuba pueda abrirse verdaderamente para todos. Algunos vecinos de este continente y ciudadanos de otros países del mundo, tienen en Cuba un país abierto para ellos, pero sin embargo sabiendo que Cuba está cerrada para los propios cubanos, hacen silencio indigno. Mientras tanto disfrutan como turistas y como empresarios a costa de las desventajas de un pueblo sin libertad.

También artistas, intelectuales y políticos, famosos y siniestros, usan nuestro país como escenario para delirar de odio y embriagarse en su sueño de totalitarismo, mientras se presentan como defensores de los pobres. Pero no nos engañan, pues como dijo el apóstol de la independencia cubana José Martí en una de sus cartas: “Suenan música, resuenan coros, pero se nota que no son los de la paz”.

Nunca pedimos, ni queremos un embargo contra Cuba que no debe existir. No queremos un programa para Cuba que no sea el que deben hacer los propios cubanos cuando tengan derechos y libertad. Realizar los cambios corresponde sólo a los cubanos, sin intervenciones, ni injerencias del norte, pero tampoco del sur, ni del este, ni del oeste. Nadie use nuestro país como escenario de sus confrontaciones, pues no las deseamos los cubanos, ni las necesitamos para afirmar nuestra soberanía e independencia nacional.

No se puede justificar el embargo impuesto por los Estado Unidos de América a Cuba, con la falta de derechos que hay en nuestro país, porque el embargo es otra violación de los derechos de los cubanos y por eso debe ser levantado inmediatamente y sin condiciones.


Los que justifican la falta de derechos en Cuba con la existencia de ese embargo o silencian la falta de derechos civiles, políticos y económicos, no quieren el bien de nuestro pueblo, ni lo respetan.

Basta ya de justificaciones y de relativizar los derechos de los cubanos. Los cubanos tenemos derecho a los derechos porque somos seres humanos. En esta Cumbre y en el diálogo que debe iniciar ahora y no terminar ahora, Cuba no debe estar excluida, pero Cuba no es sólo el gobierno. Por eso tampoco debe excluirse el llamado y la exigencia de apertura a los derechos para los cubanos en Cuba y la liberación de posdefensores de los derechos humanos.


Proponemos un Nuevo Diálogo para el Nuevo Mundo. La Cumbre de las Américas debe ser el inicio de ese nuevo diálogo que si sería una nueva esperanza que el Nuevo Mundo puede ofrecer al mundo. Un diálogo sin fronteras, no sólo con respeto, sino con amor y buena voluntad, entre todos. Por eso un dialogo en el que todos se esfuercen por entender el lenguaje del otro y por hacerse entender con transparencia. Un diálogo que se proponga llegar más allá de la convivencia y las buenas relaciones entre estados y que busque y canalice lo que quieren nuestros pueblos: La amistad en la fraternidad y la libertad. Es posible hoy y urgente porque solo en ese espíritu se podrá salvar la tierra de la catástrofe ecológica que ya se anuncia con signos alarmantes.

No habrá crisis, injusticia, conflicto, ni dificultad que el Nuevo Mundo no pueda vencer si todos los gobiernos y pueblos toman el camino del diálogo, la solidaridad y la cooperación como vía para construir juntos y junto a toda la humanidad la nueva etapa de la historia que debe ser la de la globalización de la fraternidad.


Oswaldo José Payá Sardiñas

Coordinador del movimiento Cristiano Liberación

La Habana, 17 de abril de 2009
(www.oswaldopaya.org)

Foto tomada a Oswaldo por Ernesto Lozano